La sargento primero de Carabineros Claudia Bustamante, de 47 años, había iniciado recientemente su período de vacaciones. A su regreso, tenía previsto iniciar los trámites para su retiro tras casi 30 años de servicio en la institución. Sin embargo, sus planes cambiaron radicalmente.
El jueves, a las 18:27 horas, fue detenida por la propia institución en la que sirvió por casi tres décadas. La acusación: su presunta participación en el millonario asalto a la empresa de transporte de valores Brinks, ocurrido en Rancagua el 16 de agosto de 2024.
El atraco fue ejecutado por un grupo de aproximadamente 20 individuos, quienes lograron ingresar por los muros de la empresa y sustrajeron una alta suma de dinero. Según el Ministerio Público, contaron con apoyo interno desde Carabineros, incluyendo retrasos deliberados en la respuesta policial y filtración de información logística. Dos meses después del hecho, cinco carabineros fueron arrestados por su presunta vinculación con la banda, y se sospecha que actuaban bajo las órdenes de Bustamante, quien se convirtió en la sexta funcionaria en ser implicada en el caso.
Nexo con otro plan de robo frustrado
La Fiscalía también vincula a Bustamante con otro intento de robo que no llegó a concretarse. En febrero de 2024, la Policía de Investigaciones descubrió un túnel de 15 metros en construcción que se dirigía a las bóvedas de la empresa Prosegur, también en Rancagua. El objetivo: sustraer cerca de $24 mil millones. Diez personas fueron detenidas entonces, y ahora se investiga una posible conexión entre ese plan frustrado y el caso Brinks.
Al ser detenidos los cinco carabineros involucrados en el asalto a Brinks, el fiscal jefe de Alta Complejidad, Javier von Bischoffhausen, detectó que uno de ellos también habría participado en el fallido intento contra Prosegur. Según los antecedentes, Bustamante estaría implicada en ambos casos.
Este viernes, la exfuncionaria será formalizada por su participación en el robo consumado a Brinks y en el robo frustrado a Prosegur.
Expulsión de la institución
Apodada como “la mami” o “la jefa”, Bustamante fue desvinculada de Carabineros tras su arresto. Desde la institución se justificó la medida por la existencia de antecedentes que evidenciarían “faltas graves a la ética profesional, constitutivas de delito, vinculadas al robo que afectó a una empresa de valores en la comuna de Rancagua”.
Carabineros añadió que “este tipo de conductas son absolutamente incompatibles con los valores y principios que rigen el actuar institucional”, reafirmando su “compromiso con la transparencia, la ética y el estricto apego a la ley”.
Investigación en curso y otras instituciones implicadas
La investigación ha salpicado también a la Policía de Investigaciones. En noviembre de 2024, tres funcionarios de la PDI fueron formalizados por omitir denuncias y por obstrucción a la investigación en el marco del caso Brinks.
